El pasado viernes 30 de noviembre asistimos a una lectura conmovedora en la que, finalmente, fuimos conscientes de que la Tierra no nos pertenece, sino que somos nosotros los que pertenecemos a ella.
La flauta y el piano en los intervalos y las imágenes de esos territorios que se unen al hombre dieron al ambiente un clima muy especial.
Gracias a Pedro por organizarla y, sobre todo, a vosotros, alumnos -Maksim, Yoel, Amanda, Wilma, Melanie, Carlos Antonio, Sergio, Andrea y Noelia- por leernos ese texto, y también a los que asististeis, por compartir ese momento de autenticidad.
A veces la enseñanza tiene estas cosas: salta una chispa y nos ilumina un rincón antes oscuro.
Os dejo fotos y vídeos.
La sesión completa en estos vídeos:
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